Una semana después del lanzamiento de la campaña de emergencia, SERCADE comparte la primera actualización sobre la respuesta solidaria puesta en marcha para apoyar a las personas afectadas por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio.
Gracias a la generosidad de particulares, fraternidades, asociaciones y otras entidades, la campaña ha recibido hasta el momento 151 donaciones, que suman 50.802 euros. De esta cantidad, 12.920 dólares ya han sido enviados a la Custodia Capuchina de Venezuela para la adquisición de alimentos, agua potable, medicamentos y kits de supervivencia destinados a las personas más afectadas.
Desde el primer momento, los Hermanos Menores Capuchinos en Venezuela, en coordinación con Cáritas Venezuela, activaron un centro de acopio en la Iglesia de Nuestra Señora de la Chiquinquirá, desde donde se está organizando la recepción, clasificación y distribución de la ayuda humanitaria. En apenas unos días, más de 350 personas voluntarias se han sumado a esta labor solidaria, atendiendo a comunidades de Caracas, La Guaira y Miranda, además de preparar y distribuir miles de raciones de comida entre la población damnificada.
El primer informe de contingencia elaborado por la Custodia pone de manifiesto el enorme esfuerzo organizativo realizado desde las primeras horas de la emergencia, con un sistema de trabajo orientado a garantizar la coordinación, la trazabilidad de los recursos y una distribución eficaz de la ayuda recibida.
En él, fray Gerardo Hernández, responsable del centro de acopio habilitado por los Capuchinos en la Iglesia de Nuestra Señora de la Chiquinquirá, explica que más de 350 personas voluntarias se han movilizado desde los primeros días de la emergencia para organizar y distribuir alimentos, agua, medicamentos y productos de higiene entre las comunidades más afectadas de Caracas, La Guaira y Miranda. Asimismo, subraya que el trabajo no terminará con la respuesta inmediata, sino que ya se está planificando el acompañamiento y la reconstrucción a medio plazo.
SERCADE continuará enviando los fondos de forma coordinada con nuestros hermanos capuchinos en Venezuela, adaptando la ayuda a las necesidades que vayan surgiendo sobre el terreno. Como sucede en todas las grandes emergencias, las primeras semanas concentran una importante movilización solidaria, pero las necesidades permanecerán cuando disminuya la atención mediática. Nuestro compromiso es seguir acompañando a las personas afectadas también en esa fase de recuperación y reconstrucción.
Queremos agradecer, una vez más, la confianza y la solidaridad de todas las personas que están haciendo posible esta respuesta fraterna. Seguiremos informando periódicamente de la evolución de la campaña y del destino de la ayuda recibida.